FILOSOFÍA PERENNE DE Aldous Huxley (Cap. 8)
Resumen y comentarios
1. Se nos presenta ahora un problema serio para la Filosofía perenne. Es la
relación que existe entre el temperamento de las personas y el grado de
crecimiento espiritual.
2. No existe respuesta afinada, salvo la que procede de la experiencia de
los directores espirituales.
3. Todo conocimiento es moldeado por el ser de cada cual.
4. El conocimiento, que en realidad son modelos mentales que el hombre
construye para comprender el mundo que le rodea, varía a lo largo de su
evolución, tanto en edad como en aprendizaje cultural y en espiritualidad.
5. Nuestra constitución psicofísica es un vasto territorio que va de la
imbecilidad a la genialidad, de la debilidad a la fuerza agresiva, de la benevolencia
a la crueldad.
6. Este plano vertical entre lo sublime y lo rastrero y deleznable, lo
recorremos las personas continuamente. Hoy somos personas encantadoras, mañana
unos huraños, pasado podemos salvar la vida a alguien en un acto heroico y al
otro cometer un acto de crueldad, todo esto con intensidad de fluctuación que
depende de lo que ahora abordaremos, el plano horizontal. No es lo mismo las
fluctuaciones de ánimo de alguien colérico que las de un flemático.
7. El plano horizontal es diferente. El carácter, el temperamento, viene
casi genéticamente dado. Somos como somos por genotipo, además de cómo nos
hacen, pues el fenotipo del ambiente en el que crecemos también aporta un peso
importante en cómo somos.
8. En el mejor de los escenarios familiar y social, a lo más que podemos
aspirar es a sacar lo mejor de nosotros mismos y evitar que emerja lo peor que
ocultamos, dentro todo ello del corsé de nuestra personalidad.
Clasificaciones del carácter humano
9. En los últimos treinta siglos se han elaborado diversas clasificaciones
de personalidad. Un antiguo método hindú clasifica según las características de
cada casta. Está la clasificación de Hipócrates[1]. Con dos hábitos, el físico
y el apoplético y los cuatro tumores, sangre, flema, bilis negra y bilis
amarilla, y las cuatro cualidades, caliente, fría, húmeda y seca.
10. En Occidente se suele usar la clasificación de Carl G. Jung[2] (1875 − 1951) los caracteres se reducen a dos
tipos principales: introvertidos y extrovertidos. Los introvertidos se orientan
hacia lo que ocurre en su interior, meditan mucho antes de actuar, son
vacilantes, desconfiados, miedosos. El extrovertido es atraído por las cosas
externas, actúa rápido y después piensa, tiene iniciativa y es práctico, se
compromete con lo nuevo y lo desconocido.
11. Theodule Ribot[3]
desarrolló la conocida clasificación de caracteres en función de tres atributos
primarios: la emotividad (emotivo o no emotivo), la actividad (activo o pasivo)
y la rapidez en el pensar (primario o secundario). Según estos tres atributos
básicos, los caracteres humanos se clasifican en los siguientes: el colérico
(emotivo, activo y primario); el apasionado (emotivo, activo y secundario); el
nervioso (emotivo, pasivo y primario); el sentimental (emotivo, pasivo,
secundario). En segundo lugar, están los no emotivos, a saber, el sanguíneo (no
emotivo activo y primario); el flemático (no emotivo, activo y secundario); el
apático (no emotivo, no activo y primario), y finalmente el amorfo (no emotivo,
no activo y secundario).
12. Estos caracteres no tienen moralidad. No hay caracteres buenos o malos.
En todos encontramos virtudes y defectos. Sólo los actos que cada persona
realiza confieren moralidad a su carácter.
13. La tradición cristiana usa el temperamento de Marta y de María para
identificar a las personas. Marta es el modelo de acción y maría el de contemplación.
14. Siguiendo a Aristóteles, los católicos han preferido la división
dicotómica de las personas en Martas o Marías (entre otras cosas porque esta
clasificación, llamémosla así, procede de un pasaje del Evangelio). María, como
eligió, según Jesús, la mejor parte, es considerada por la Iglesia la que contiene mayor
virtud, y es el ejemplo a seguir.
15. Paul Radin[4]
clasifica a los hombres primitivos en lo que tienen de filósofos y de devotos.
Las formas monoteístas las atribuye a pueblos con hombres de pensamiento tipo
María. Las formas politeístas, que las califica de inferiores, son propias de
hombres de acción, tipo Marta.
16. Pero cualquier tipo de dicotomía es conceptualmente errónea, porque no
es posible dividir la Creación en dos y establecer cualquier “tercero excluido”.
17. Para los hindúes, los caminos hacia la unión con Dios no son dos, sino
tres, las obras, el conocimiento y la devoción. Es la liberación por la acción
sin apego; la liberación por el conocimiento del yo y la Base absoluta de todo
ser; y la liberación por la intensa devoción al Dios personal o encarnación
divina.
18. Basado en estos tres modos de liberación, William Sheldon[5]
establece los famosos somatotipos. Los humanos variamos continuamente a lo largo de los extremos de un
sistema tripolar. Somos una mezcla en proporciones ilimitadamente variable, de
tres propiedades: endomorfia, mesomorfia y ectomorfia.
19. Estos tres somatotipos, de alguna forma están relacionados con la constitución física, que
Kretschner [6]clasificó
en pícnico, atlético y leptosomático.
20. El endomórfico o pícnico es blando, débil y gordo. El mesomórfico es
duro, atlético y musculoso; y el ectomórfico es inquieto, activo muy delgado y
asténico (o leptosomático).
21. El endomórfico es el mundo de Pickwick (personaje de la novela de Dickens).
Está relacionado con la viscerotonía, afición a comer, hacerlo en compañía,
apego a los lujos, las ceremonias, el oropel. Es amable con la gente y necesita
de ella. Huye de la soledad.. ama a los niños y tiene nostalgia de la niñez. Es
muy familiar. Necesita sentirse amado y válido para los demás.
22. El mesomorfico es atlético, somatotónico. Expresa el amor a la actividad – fuerza. Ama el
poder. Es indiferente al dolor, insensible a los sentimientos ajenos. Es
aficionado a la lucha. Pelea. Es competitivo. Tiene nostalgia, no de la niñez
sino de la juventud (edad del esplendor
de la musculatura y la capacidad física). Es el mundo de Hotspur (jugador de
futbol inglés).
23. La extroversión de Jung se da en estos dos caracteres. El primero
necesita de los demás para sentirse amado y valorado; el segundo para poder ejercer
su poder y autoridad.
24. El ectomórfico es cerebrotónico. Es el inquietante mundo de
Hamlet o de Ivan Karamazov. Es introvertido, atento, preocupado por lo que se
cuece en la trastienda, más que en lo que ven sus ojos. No es emotivo. No
siente afecto por las personas. Quiere vivir y que le dejen en paz. Busca la
soledad, aborrece las multitudes, está incómodo en medio de mucha gente. Detesta
dar portazos o levantar la voz. Es sumamente reservado al dar opiniones. Le
cuesta instaurar hábitos de vida, detesta la rutina. Su extrema sensibilidad le
hace proclive al sexo, casi de modo obsesivo. Pero no tiende al alcohol, que
tanto gusta al pícnico y viscerotónico.
25. El viscerotónico y somatotónico están adaptados a su mundo. No así el cerebrotónico.
26. Los ectomórficos no suelen tener éxito social como ciudadanos normales.
Su inteligencia emocional no es buena, pero sí su inteligencia analítica.
Suelen tener un IQ sorprendentemente alto. Si encuentran un nicho donde sentirse
cómodos (un laboratorio de investigación, un convento) y poder expresar sus
capacidades, emergen como auténticos portentos de las ciencias o de las letras.
Son tan geniales como delicados y frágiles, por eso todas las civilizaciones
han intentado protegerles.
27. Volviendo al budismo mahayánico, el sendero de la devoción es el que
sigue la persona viscerotónica, a través del encauzamiento de la tendencia animal
de ir en manada, para convertirla en entrega desinteresada a los demás,
haciendo obras de caridad, apuntándose a voluntariados, etc.
28. El sendero de la acción es puramente somatomorfo, para aquellos que
sienten la permanente necesidad de hacer algo, de “salvar al mundo”, de
enarbolar el banderín de lucha y salir a pecho descubierto en singular combate
por los grandes ideales. En el somatotónico no regenerado este deseo incita a la ofensiva,
a la lucha contra lo que sea. La tarea aquí es lograr desembarazarse de estas
fatales tendencias, canalizando estos impulsos de cambiar el mundo con actos
heroicos hacia la donación de amor sin pensar en los frutos. Su
papel como líder de masas no tiene precio. Bien encauzado, es fenomenal para
dirigir grupos humanos.
29. Una descripción así no cuadra con el morfotipo de Don Quijote de la Mancha,
totalmente ectomórfico y leptosomático. Pero en fin. No todo es blanco o negro,
sino gris en infinitos matices. [NP]
30. Y finalmente está el camino del conocimiento, mediante la expansión de
la consciencia para llegar a la unión con la divinidad. Este es el camino que
atrae al cerebrotónico. Su disciplina consiste en la mortificación de su innata introversión
a sí mismo y al análisis como fines en sí mismos, sino como medios para la
final trascendencia.
31. Otra clasificación muy usada últimamente es la que aporta el eneagrama[7]
Gurdjieff e Ichazo con los nueve tipos de comportamientos — el reformador, el
ayudador, el exitoso, el investigador, el individualista, el leal, el entusiasta,
el desafiador y el pacificador.
El liderazgo de los extremos
32. En las personas no existen temperamentos químicamente puros, sino
mezclas de los tres, aunque siempre es uno el que prevalece respecto de los
otros dos. Sin embargo, siempre hay, aunque raramente, individuos extremos que
son precisamente los que marcan las pautas doctrinales teológicas, filosóficas
y éticas.
33. Las posiciones extremas son más intransigentes en sus planteamientos
que las posturas intermedias a la hora de impartir doctrina, y tienen fuerza
suficiente para expresarla socialmente.
34. Las posiciones mezcla, son más equilibradas, no se pueden describir con
nitidez, el modelo impresiona de ambiguo y borroso. No hay ideas claras. Unas
veces predomina una postura y en otras sale la contraria. Esto no sirve para
impartir doctrina. La doctrina debe ser radical, o así se entiende
habitualmente, si se pretende con ella guiar a las masas, tanto más cuanto se
las considere con pocas luces. La gente necesita “ideas claras”, mensajes
inequívocos que los extremos (extremistas) aportan, pero no los centrados. Por
eso las autarquías[8]
están lideradas por extremistas.
35. Los extremos son absolutos en un sentido o en otro. Los centros son
relativos y además no concilian las posturas extremas. Es por esta razón que un
sistema de pensamiento no puede ser expuesto por una sola persona, porque está
marcado por su particular temperamento. Es mucho más útil el modo antológico y
ecléctico de abordar la verdad.
36. Se dice que la personalidad de Jesús de Nazareth es incalificable, no
es ningún carácter extremo, ni está ubicado en ninguno de los nueve trazos del
eneagrama. Es el centro perfecto, equidistante de todos los extremos. Aunque su
somatotipo es esencialmente cerebrotónico, veremos luego que
repercusiones tiene. Sería con ello la antítesis del líder. Y quizás fue así.
No fue ningún líder, pero su capacidad de atracción espiritual fue tal, que nosotros
le hicimos líder, y con ello le convertimos un extremista, lo suficiente como
para elaborar en su nombre una doctrina con mensajes claros y radicales. Pero
alguien que nos dijo “sed astutos como
serpientes pero cándidos como palomas” no puede ser un radical extremo. La
Sabiduría es otra cosa que dogmas cerrados.
Dharma
37. El Dharma es una palabra sánscrita, clave
para la Filosofía perenne en la India. El dharma de un
individuo es su naturaleza esencial, la ley intrínseca de su ser y de su
desarrollo.
38. Dharma es también la ley de la rectitud
y la piedad. Esto significa que el deber de un hombre, cómo debería vivir, está
condicionado por su constitución y temperamento.
39. Contrasta este planteamiento con la visión católica de las doctrinas de
las vocaciones, pues los indios admiten
el derecho de los individuos con diferentes dharmas a adorar diferentes
aspectos de lo divino. Por eso entre budistas e hindúes no hay persecuciones,
ni guerras santas, ni tribunales inquisitoriales, ni proselitismo.
40. Dicho esto, dentro de la religión católica hay casi tanta tolerancia
como en el budismo mahayánico. En realidad el catolicismo es una constelación
de religiones, individuales y grupales, que van desde el fetichismo y fanatismo religioso más exacerbado,
pasando por el politeísmo enmascarado de la adoración a las imágenes de santos
y vírgenes, hasta, comenzando por el respeto y aceptación de la Filosofía
perenne para llegar a la mística más elevada.
41. La tolerancia a tan amplio espectro devocional no va acompañada de la
aceptación de cada manifestación religiosa por igual. Se sabe y se acepta que
la finalidad última es la unión con Dios y la mística se acepta como la vía
directa.
42. Todas las almas –dice el padre Garrigou-Lagrange[9]-,
sienten remotamente la llamada a la mística, y si todas trabajaran por evitar
pecar y vivieran lo suficiente, alcanzarían la perfección.
43. Así piensan los orientales. Pero no como probabilidad ideal, sino
afirmándolo absolutamente. Todas las almas alcanzan definitivamente la
perfección, el nirvana, tras vivir en diversos planos de la realidad, tanto
física como espiritual. Todos son llamados, pero pocos los elegidos porque
pocos son los que se reconocen a sí mismos, los que se encuentran. Tras el
pecado original, se escondieron de Dios por miedo, y no se han encontrado
todavía.
44. La existencia según la filosofía oriental no se limita a esta vida,
para acabar en un juicio definitivo que nos condena a sufrir eternamente o nos
premia a gozar eternamente; sino que la serie de existencias corpóreas o
incorpóreas es indefinidamente larga, de modo que hay oportunidades todas las
del mundo para crecer y así alcanzar la perfección.
45. Periódicamente hay descendimientos de la divinidad. Surgen Budas que
renuncian a la beatitud para bajar a este mundo como salvadores y maestros,
para lograr definitivamente la salvación de todo ser humano.
46. La conclusión es clara. Las formas inferiores de religión no son
aceptadas como definitivas. Son debidas al dharma de cada cual. Y cada cual no
debe afincarse en una religión que le venga bien a su dharma, sino
trascenderla, no negando su temperamento (cómo ha sido creado… esta vez), sino
utilizándolo positivamente, regenerándolo, usando las potencias naturales de su
propia naturaleza para trascender.
47. Así, el introvertido ha de usar su capacidad de discernimiento para
pasar del yo al Yo Real unido a la Divina Base. El extrovertido ha de aprender
a odiar a su padre y a su madre (que son todos sus apegos), y el somatotónico ha de cambiar su afán de poder para
regenerarlo hacia el liderazgo de comunidades enteras en aras de una acción
social loable, con la santa indiferencia de San Francisco de Asis, el sendero
que conduce por el olvido del “yo” al descubrimiento del “Yo Real unido, hecho
Uno con Dios”.
Religiones imperfectas
48. A lo largo de la Historia, se ha tendido a tomar en serio a las
“religiones imperfectas”, tomándolas por buenas, lo que son sólo medios para
lograr el fin. Y los efectos han sido desastrosos.
49. Se ha insistido mucho en la necesidad de una conversión violenta, tipo
San Pablo, una persona típicamente somatotónica. Todo en este tipo de experiencias
de choque es extremadamente rápido y violento. La metanoia, descomunal. Este
tipo de conversión es un trastorno emocional de primera magnitud, en el que la
persona puede verse engañada por el subidón afectivo que le supone la
experiencia vivida. Pero quedan muchos flecos colgando, muchos temas por
resolver, mucho ruido interior, desconocido, oculto. Es como si en una casa
entrase un viento huracanado y destrozara todos los muebles viejos. No basta con eso, hay que reconstruir lo
destrozado por el huracán, y eso requiere años. La complacencia en el terremoto
emocional es deletéreo para el desarrollo espiritual posterior. San Pablo, tras
la caída del caballo, se pasó tres años de retiro en el desierto poniendo las
cosas en su sitio antes de ser consciente de su misión apostólica.
50. Una doctrina que alaba y considera necesarias experiencias brutales de
conversión para poder salvarse, deja totalmente desprotegidos a aquellos que no
experimentan ese shock emocional, poniéndoles en duda de si se salvarán a no. Discrimina
a sus seguidores entre aquellos que han experimentado casi fenómenos
paranormales de los que han llevado una vida normal, sin ningún tipo de
fenómenos místicos extraordinario, lo que por otra parte suele ser lo más
normal. Transforman lo excepcional casi en condición sinequanon para alcanzar
la vida eterna.
51. Esto supone, a parte de una total ignorancia psicológica, un deslizamiento muy peligroso
hacia el fanatismo religioso.
52. Este fue el caso del cerebrotónico Calvino[10]. Resultó fatal. En general, las tendencias religiosas suelen
inclinarse hacia el temperamento de sus líderes. Así, si un líder es somatotónico, sus seguidores se verán
arrollados a la acción, y a llamarse algo así como los soldados de Dios, los
legionarios de Cristo, o cosa similar. Si el líder es viscerotónico se centrará en actitudes adoratrices. Es lo
que pasa con los movimientos protestantes, que se centran en Jesús, olvidándose del Padre y del Espíritu Santo, o a los pentecostales,
que se centran en el Espíritu Santo y se olvidan de lo demás. Y si el líder es
un místico, el peso se carga en la vía contemplativa.
53. En suma, es bastante frecuente atribuir a Dios cualidades humanas.
54. Pero si no podemos trascender nuestra propia naturaleza, estamos perdidos.
Filón dice que no aceptar a Dios como el Ser, el Uno, sin atributos, hace daño
a dios, a nosotros mismos y a los demás.
55. De los tres somatotipos es el cerebrotónico el que por naturaleza (que tiende al
“insight”, a la introspección, a la vida interior), añora y busca el camino de
propio conocimiento, a pesar de sus vicios y pecados, que también los tiene, y
que suponen un impedimento para su camino. Pero es él, el monoteísta natural,
el que intuye a Dios de un modo más evidente, es el que expresa la escuela “tat
tuan asi” (de la luz interior).
56. Los otros dos somatotipos, en esencia extrovertidos, son politeístas
por naturaleza. Aunque se pueden convertir sin demasiada dificultad al monoteísmo,
entre otras cosas porque la mente humana es proclive a aceptar la “navaja de
Occam[11]”, donde la explicación más
simple resulta ser habitualmente la más probable. Procura explicar la multiplicidad aparente en términos de
unidad esencial. Con esta convicción, el politeísta natural, semiconvertido,
puede con práctica religiosa, llegar al real advenimiento de la Divina Base.
57. Sin embargo el monoteísta teórico en el que se convierte el
extrovertido, le quedará siempre un poso
de politeísmo que expresa incoscientemente de muchas formas, adhesión a
escuelas de muchos dioses, muchos tesoros materiales, ambición, apego, tanto a
lo material como a lo que sólo representa lo espiritual, como son las imágenes
de santos y vírgenes y apego afectivo a tantas y tantas cosas.
El sello personal de los mensajes
58. Jesús de Nazareth, dentro de esa
incapacidad de clasificarle caracteriológicamente, presenta su persona como
hombre delgado y proclive a la oración (muchas veces se retiraba al monte a orar). Se
podría decir que se comportaba como un cerebrotónico.
59. El Evangelio es el mensaje de un cerebrotónico. Jesús insiste en que el Reino de los
Cielos está en el interior de nosotros (allí, en lo escondido). Jesús ignora
los ritos y hace entender su desapego al legalismo judío, a las rutinas ceremoniosas
de la religión organizada, los días y lugares sagrados. Jesús ensalza lo
extraterreno, insiste en la contención de los apetitos, no enarbola el banderín
de acción, todo lo contrario, lo que exasperaba a los zelotes. Muestra casi
desprecio a los esplendores de los reinos humanos, ensalza la pobreza, el
desapego a las cosas materiales y a la devoción obsesiva, incluso para los más
altos fines, que como el caso de los fariseos, lo califica de idolatría, fuera
de Dios.
60. Este mensaje, jamás se le hubiera ocurrido a un extrovertido
viscerotónico o somatotónico, amigo del poder el primero y del lujo el segundo.
61. Esta misma característica cerebrotónica se muestra en el budismo y en
el Vedanta[12]
de Shankara[13]
que es la disciplina metafísica que llena el corazón del hinduismo.
62. El confucionismo[14],
sin embargo es viscerotónico, familiar, ceremonioso y totalmente mundano, un
código de buenas costumbres para conseguir la estabilidad personal, familiar y
social entre los seres humanos. Como dice Alan Watts, el confucionismo sirve
para vivir en este mundo, mientras que el Tao – Zen prepara para la trascendencia.
63. El Islam es un ejemplo perfecto de
religión basada en un temperamento somatotónico. De ahí la negra historia del
islam en guerras santas, persecuciones,
todo ello comparable al cristianismo posterior al triunfo como religión
oficial del imperio Romano, que ecolsionó dramáticamente en las cruzadas.
64. El triunfo político del cristianismo con la conversión de Constantino
hizo que la Iglesia cristiana pasara de ser profundamente cerebrotónica a
somatotónica (iglesia militante) y viscerotónica (esplendor imperial del
Vaticano).
65. Bajando del cerebrotonismo predominante en Jesús al de los humanos de a pie,
ningún extremo es bueno para el objetivo final del hombre. Pero mientras los
cerebrotónicos y viscerotónicos no hacen demasiado daño en la sociedad, los
somatotónicos extremos, dada su natural agresividad pueden provocar efectos
devastadores. La civilización, al fin y al cabo es un complejo dispositivo de
códigos religiosos, legales y educativos orientados a neutralizar “la ley del
más fuerte”, que es la única que entiende el somatotónico estricto, y así limitar
su capacidad de acción para que no causen demasiado dolor. Es lo que persiguió
el confucionismo en China con su amable epicureísmo viscerotónico. Las castas
indias persiguen también neutralizar el poder militar al espiritual.
66. La Europa católica trató de someter el poder temporal al espiritual,
capacitando al Papa para coronar reyes y emperadores. Pero esta autoridad en
principio espiritual no tardó en adulterarse, escorando el Vaticano por la
peligrosa senda del poder temporal hasta convertirlo en lo mismo que intentaba
mantener a raya, puro y duro poder temporal con amplios territorios bajo su
poder (los Estados pontificios[15]),
ejércitos a sus órdenes y todo el lujo de los palacios imperiales.
67. Después de la Reforma del XVII, último intento de rectificar el rumbo
de la Iglesia aprovechando la confluencia de toda una generación de místicos extraordinarios,
el peso de lo temporal y las luchas de religión terminó por abandonar todo
intento de volver al misticismo original del cristianismo. La secularización
del XVIII y del XIX con el odiado modernismo, terminó por enrocar la Iglesia en
su bastión doctrinal sin demasiados visos de futuro.
El triunfo del poder somatotónico
68. De este modo, el Siglo XX la victoria del poder somatotónico y el lujo
viscerotónico sobre la espiritualidad cerebrotónica ha terminado siendo absoluta.
69. En este punto hay que hacer constar que Aldous Huxley escribió la
Filosofía perenne en 1945, y murió en 1963, antes
del Concilio Vaticano II, con la Iglesia enquistada en actitudes rancias procedentes
de lo que quedaba del Concilio de Trento y las tímidas iniciativas posteriores.
Y quedaba todavía bastantes años para que la expansión de la filosofía oriental
al mundo occidental, a raíz de la invasión China del Tibet, surtiera efecto en
la mentalidad de las gentes.[NP]
70. Es por ello que Huxley lamenta que aún entre los seguidores de la
Filosofía perenne, esta se haya sustituido por una metafísica de inevitable progreso, a
Dios por una inquietud obsesiva, no por la eternidad, sino por los tiempos
futuros. La Filosofía perenne escrita en 1945, recién terminada la II Guerra
Mundial se rendía ante un mundo totalmente dominado por la fuerza de los
somatotónicos. [NP]
71. En el cristianismo primitivo y tradicional, como en la Filosofía
perenne, la contemplación ha sido el axioma del objetivo
final indiscutido desde siempre, y el fin de cualquier acción. El cristianismo
actual es básicamente de acción, de práctica religiosa exterior, “que se vea” a
la gente rezando en las esquinas (¿como los fariseos? pregunto), haciendo
aspavientos para demostrar que la Iglesia sigue en candelero. Es importante
llenar plazas de toros, estadios, grandes explanadas con centenares de miles de
personas aclamando al Papa en sus continuos viajes alrededor del mundo, para
que esas imágenes se difundan “urbi et orbe” y así el mundo crea que el
catolicismo sigue vivo y en expansión. Esto no lo expongo como crítica, si
detrás de estos efectos mediáticos hay algo más que publicidad a escala
planetaria. [NP]
72. El predominio somatotónico de la acción impulsa a exigir acciones. Lo
importante es qué hemos hecho, no cómo hemos vivido.
73. Si mezclamos esto con el predominio viscerotónico de la inclinación al
lujo y a la adquisición de bienes materiales, observaremos que el secreto de la
felicidad ha pasado del interior del alma a un exterior lleno de bienes y patrimonio.
Hoy no importa la vida del individuo, su interior, sino las comodidades del
ambiente exterior. El cristianismo tradicional no buscaba el placer de los
apetitos, ahora los acepta.
74. El progreso social, económico y tecnológico se basa en una lucha
denodada por acumular tanto más cuanto más. Hasta hay un libro editado que se
llama “El secreto” (The secret) de Rhonda Byrne, que se basa en la veneración
de la ley de la acumulación pura y dura [NP]. Esto ha disparado la producción
en masa y el consumo masivo. El progreso tecnológico favorece la espiral
armamentística que a su vez necesita que haya guerras para automantenerse y
desarrollarse. Todo está perversamente relacionado.
75. Se educa a la gente para la guerra, que ahora se llama “seguridad nacional”.
Se forma a los niños para ser duros y se ensalza la dureza con el enemigo como
virtud social que vuelve a entronizar el ojo por ojo.
76. El intento de controlar en las sociedades anteriores al Siglo XX la
somatotonía, fue un intento de sobrevivir a la tiranía de la agresividad de la
minoría más activa y dispuesta a pasar a cuchillo a los que se opusieran a su
afán de poder.
77. Ahora todo ha cambiado (1945, final de la Segunda Guerra Mundial), y la
somatotonía impera e impone su ley en todo el Planeta.
78. Así era como Aldous Huxley veía el mundo cuando escribió su Filosofía
perenne. [NP]
[1] Hipócrates de Cos (siglo
V a. C. - siglo
IV a. C., siglo de
Pericles), es citado tradicionalmente y, según algunos, con dudoso
fundamento, como el padre de la medicina moderna occidental. Su importancia procede de sus
aportes y también de haber fundado la escuela que lleva su nombre con recopilación
de los conocimientos previos. No hay que confundirlo con Hipócrates de Quíos, matemático griego del siglo
V a. C., que nació en la isla de Quíos,
no muy lejos de la de Cos, cuyo hito más importante fue la cuadratura de la lúnula.
[2] Carl Gustav Jung (n. 26 de julio
1875 en Kesswil, Cantón de Turgovia, Suiza; † 6 de junio
1961 en Küsnacht,
Cantón de Zúrich, id.) fue un médico
psiquiatra,
psicólogo
y ensayista
suizo,
figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis;
posteriormente, fundador de la escuela de Psicología analítica, también llamada
Psicología de los complejos y Psicología profunda. Se le relaciona a menudo con
Sigmund Freud,
de quien fuera colaborador en sus comienzos. Carl Gustav Jung fue un pionero de
la psicología profunda y uno de los estudiosos de esta disciplina más ampliamente
leídos en el siglo veinte.
Su abordaje teórico y clínico enfatizó la conexión funcional entre la
estructura de la psique
y la de sus productos (es decir, sus manifestaciones culturales).
[3] Théodule Ribot (Guingamp, 1839-París,
1916) Filósofo y psicólogo francés. Fue profesor de la Sorbona y del Colegio de
Francia y estudió, sobre todo, los fenómenos afectivos. Es autor de obras sobre
las enfermedades de la memoria (1881), de la voluntad (1883) y de la personalidad
(1885).
[4] Paul Radin (April 2,
1883 – February 21, 1959) was a widely read American
cultural anthropologist and folklorist of the early twentieth century. A student of Franz Boas
at Columbia, the Lodz-born
Radin counted Edward Sapir and Robert Lowie
among his classmates. He began years of productive fieldwork
among the Winnebago
Indians (now properly the Ho-Chunk Nation) in 1908. In 1929, he published a
grammar of the nearly extinct Wappo language of the San Francisco Bay area, the
result of fieldwork. Late in his career he edited several anthologies of folk
tales from different continents. His most enduring publication to date is The Trickster
(1956), which includes essays by pioneering Greek-myth
scholar Karl Kerényi
and psychoanalyst C.G. Jung.
[5] William
Herbert Sheldon (19 de noviembre de
1898 - 17 de septiembre de 1977) era psicólogo y un numismatista americano.
Sheldon se distinguió en ambos campos; en la psicología, Sheldon iniciados el
uso de la antropometría en el desarrollo de sus categorías de somatotipos, y en numismática, Sheldon fue autor del penique Whimsy,
el primer trabajo para catalogar extensivamente las variedades de centavos
grandes americanos tempranos. Él también desarrolló la "escala de
Sheldon" que las monedas calificadas sobre una base numérica a partir de
la 1 a 70.
[6] Ernst Kretschmer (Heilbronn, Baviera, 8 de octubre de 1888 - Tubinga,
8 de febrero
de 1964)
fue un médico psiquiatra y neurólogo
alemán.
En 1929
estuvo nominado al Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
espués de haber estudiado Medicina en la Universidad de Tubinga, fue discípulo de Robert Gaupp y,
posteriormente, profesor de Neurología y Psiquiatría en la misma universidad. A
partir de 1946,
al tiempo que desarrollaba su función docente, dedicaba su labor a la investigación.
Reinstauró en Alemania, después de la guerra, los congresos neuropsiquiátricos
y la Sociedad
germana de Neurología y Psiquiatría, cuya presidencia ocupó durante
muchos años. También fue fundador y presidente de la Sociedad de
Investigaciones Constitucionales y de la revista de igual título. En
los últimos años de su vida realizó investigaciones en psicoterapia
y criminología
biológica.
[7] El Eneagrama
(del griego
εννεα, ennea, "nueve", y γράμμα, gramma,
"trazo") es un símbolo geométrico compuesto por nueve elementos (números)
ubicados dentro de un círculo. Existen personas que leen las interrelaciones
entre los puntos y segmentos resultantes, significados e interpretaciones que
exceden lo puramente geométrico. Propulsores de esta herramientas fueron G. I. Gurdjieff,
Oscar Ichazo, Claudio Naranjo y muchos otros. El sistema, desarrollado
por el psiquiatra
chileno
Claudio Naranjo
a partir de su relación con el difusor boliviano
Oscar Ichazo, a quien
conoció en el curso de sus experimentos, pretende constituir no sólo una
tipología de la psique, sino también un catálogo de virtudes y defectos
típicos, y un medio terapéutico de los problemas asociados a cada personalidad.
A los nueve tipos — el reformador, el ayudador, el exitoso, el investigador, el
individualista, el leal, el entusiasta, el desafiador y el pacificador —
corresponden los vicios de la ira, el orgullo, el engaño, la envidia, la avaricia,
el miedo, la gula, la lujuria y la pereza, y así sucesivamente. Sus
practicantes afirman que el Eneagrama se trata de una antiquísima teoría,
nacida hace más de 2000 años en Afganistán
y Babilonia
pasando por los griegos Pitágoras y los primeros cristianos, siendo transmitida por la
tradición oral sufí.
Otras corrientes más moderadas atribuyen las tipologías como aporte de Ichazo,
pero reservando la inspiración de las mismas al ocultista
Georges Ivanovich Gurdjieff.
La
interpretación del Eneagrama capacita a cada persona para encontrar e
interpretar su estilo, tipología o enea-tipo. Aquella persona,
que identifique la fijación o compulsión de su ego, podría comenzar un trabajo
psicoespiritual muy profundo. Según estos modelos existen 9 tipos de
personalidades básicas, aunque cada persona es única, grosso modo podrían
decirse algunas cosas comunes a cada eneatipo: 1 Son personas que reprimen su
IRA, pues no la consideran una cualidad perfecta. Buscan la perfección y hablan
en términos de bien / mal. 2 Son personas que fingen humildad para tapar un
profundo ORGULLO. Es el tipo de personalidad que requiere sentirse necesitada.
Dan fingiendo no esperar, pero precisan agradecimiento. 3 Son máscara pura. Se
desarrollan en función de brillar para el resto de personas. Una profunda
VANIDAD. Están muy identificados con su trabajo, y suelen conseguir lo que se
proponen, brillando en ello. 4 Su compulsión más profunda es la ENVIDIA. Están
muy pendientes de los demás, y creen que nunca tendrán aquello de lo que
carecen. Enganchados al pasado. 5 Científicos de gran profundidad, son muy
ascetas. Los observadores por antonomasia. se caracterizan por la AVARICIA,
porque no saldrán de su escondite hasta estar bien seguros de que tendrán
suficiente energía. Muy autosuficientes. 6 Su fijación es el MIEDO. Suelen
imaginar siempre los peores escenarios. Buscan la autoridad y al tiempo huyen
de ella. Fingidores de autoconfianza, que oculta un
profundo miedo por lo que les pudiera pasar. 7 Huyen del presente, planificando
futuros, y lo hacen constantemente. La GULA de experiencias en la vida. Como no
se quieren perder nada, no profundizan tampoco en nada. Máscara de alegría, evitan
el dolor en todas sus formas. 8 Imparten justicia (a su modo). Su fijación es
la LUJURIA o el EXCESO; tienen mucha autoconfianza, van por la vida necesitando
ser fuertes y prevalecer sobre las circunstancias. Fuerte personalidad, y
defensores de " los suyos " (El líder, el padrino). 9 El pacificador. Les frena la PEREZA. Se
funden con el entorno y les cuesta mucho expresar sus necesidades. Entienden
todas las opciones y es muy difícil discutir con ellos, pues evitan como pueden
el conflicto.
[8] Autarquía: En política
un régimen autárquico es aquel que no depende del exterior para poder sobrevivir.
Suelen ser regímenes cerrados en sí mismos, dictatoriales o que han sido
conducidos a un aislacionismo forzado por el contexto
internacional que les hace aparecer, con razón o sin ella, como el último
reducto de una ideología caduca. Ejemplo son los regímenes dictatoriales como
el nazismo, o el Franquismo (de los primeros años).
[9] Reginald Garrigou-Lagrange O.P. (n. Auch, Francia
el 21 febrero de 1877 - Roma el 15 de febrero
de 1964)
fue un teólogo
y filósofo
francés de fama internacional que escribió más de 500 libros y artículos. Después de estudiar Humanidades en Roche-sur-Yon,
Vendée, Nantes y Tarbes, eligió la carrera de Medicina. Mientras la cursa en Burdeos
en 1897, lee L'Homme, de E. Hello; tal libro, un estímulo para realizar la existencia
humana a un nivel superior a la mediocridad, le provoca la decisión fundamental
de su vida: abraza el estado religioso. Novicio dominico
en Amiens,
se forja su espíritu en las virtudes y en el estudio. A. Gardeil descubre pronto sus valores, y lo
orienta al trato familiar y apasionado con santo Tomás
y los grandes Comentaristas; para perfeccionar su formación intelectual, lo
envía a la Sorbona.
Allí reina el modernismo y Garrigou-Lagrange, que no lo soporta, obtiene
licencia para abandonar París. Viaja a Viena, frecuenta algunos meses la Universidad de Friburgo -donde conoce a Norberto del Prado,
teólogo que le impresionó profundamente- y en 1905 entra a formar parte del
equipo de profesores de Le Saulchoir. En 1909, al
abrirse el Angelicum,
Ateneo Pontificio, hoy Universidad Pontificia de
Santo Tomás de Aquino, compartió con Jesús G. Arintero la cátedra de Teología Fundamental,
explicando el tratado De revelatione. Pasó más tarde a la cátedra de teología dogmática, dio cursos sobre la
Metafísica de Aristóteles, y, sobre todo, escribió libros. Consagró
50 años a clases y publicaciones, alternando los trabajos profesorales con el
servicio a la Santa Sede en calidad de teólogo estimadísimo y
con el ministerio pastoral, que amaba entrañablemente. Se jubiló en 1960, y
murió el 15 de febrero de 1964 en Roma.
[10] Juan Calvino, nacido como Jean Cauvin en Noyon, Picardía,
Francia,
Fue excelente en sus estudios y profundamente religioso desde su juventud. Sus
primeros estudios estuvieron destinados a la carrera eclesiástica. Durante su
paso por los claustros universitarios tomó contacto con las ideas humanistas y
reformadas. En abril de 1532, cuando Calvino contaba con 22 años de edad,
publicó un comentario sobre el De Clementia de Séneca,
trabajo que puso en evidencia sus dotes como pensador. No está claro, del todo,
cuándo Calvino se convierte al protestantismo. En 1535 tuvo una experiencia
personal que marcaría su destino. Con poco más de 20 años adoptó los puntos de
vista de Lutero:
negación de la autoridad de la iglesia de Roma por derecho divino, negando la
sucesión apostólica desde el apóstol Pedro, y dando primordial importancia de
la Biblia
como única regla de fe y conducta, destacando la doctrina de la justificación
del hombre por medio de la gracia, mediante la fe, y no por las obras.
[11] La navaja de Occam (navaja de Ockham o principio de economía o de
parsimonia) hace referencia a un tipo de razonamiento
basado en una premisa muy simple: en igualdad de condiciones la solución más
sencilla es probablemente la correcta. El postulado es entia non sunt
multiplicanda praeter necessitatem, o «no ha de presumirse la existencia de más
cosas que las absolutamente necesarias».Esta expresión designa el principio
metodológico de exigencia de simplicidad elaborado en el siglo XIV por Guillermo de Ockham. Se conoce también como
principio de economía del pensamiento. Es un principio atribuido al fraile
franciscano inglés
del siglo XIV Guillermo de Ockham que forma la base del reduccionismo
metodológico. Este principio ya formaba parte de la filosofía medieval aunque
fue Occam quien utilizó este principio de forma filosófica. Sin embargo, no
solamente es un principio metodológico sino que, además, tiene características
gnoseológicas y ontológicas.
[12] El vedānta (en silabario devánagari:
वेदान्त, vedānta) es una escuela
de filosofía
dentro del hinduismo.
El nombre se compone del término sánscrito
vedá:
‘conocimiento, sabiduría’ y anta: ‘final, conclusión’.
Esta denominación se interpreta en
un doble sentido: Como ‘la culminación de la sabiduría’ (en sentido absoluto,
como el conocimiento último al que se aspira). Como ‘la última parte de los Vedás’
en sentido cronológico, pues el Vedānta es el último testimonio escrito
referido a los Vedás en tanto que éstos son los libros sagrados que recogen la
tradición escrita del hinduismo. El vedānta es por tanto el fin de la tradición,
tanto en sentido alegórico como en literal (histórico).
[14] El confucionismo, es el conjunto de doctrinas morales y religiosas
predicadas por Confucio.
El nombre en chino de su escuela podría ser traducido por Escuela de los
Letrados. El confucionismo ha ejercido una gran influencia sobre China, Corea, Vietnam
y Japón.
Fue la religión
oficial de China
hasta el siglo VII.
El canon
de la filosofía confuciana lo componen los Cuatro Libros. Su pensamiento se
formó durante un largo período que abarca las épocas de Primaveras y Otoños y Reinos Combatientes (siglos VII
al III adC). Cuando China fue reunificada por el Primer
Emperador Qin (221 a. C.), ya era una doctrina perfectamente
formada y definida, con muchos seguidores y un gran corpus textual. Luego de la
breve dinastía Qin, su núcleo fundamental se ha mantenido intacto, excepto por
posibles errores de transmisión e interpolaciones que sólo afectan lo
accidental. Como para la mayor parte de sus contemporáneos, los confucianos ven
al cosmos
como algo armónico que regula las estaciones, la vida animal, la vegetal y la
humana. Si esta armonía era trastornada, habría graves consecuencias. Un
ejemplo común que utiliza el confucionismo es el del mal gobernante que conduce
a su pueblo a la ruina mediante su conducta. El mal gobierno
contraria el orden natural y viola el Mandato del
Cielo. El gobernante que se conduce así pierde su legitimidad
y puede ser depuesto por otro que recibirá este mandato.
[15] Los Estados Pontificios o «Estados de la Iglesia» estuvieron
formados por un conglomerado de territorios básicamente centroitalianos que se
mantuvieron como un estado independiente entre los años 752 y 1870 bajo la directa
autoridad civil de los papas,
y cuya capital fue Roma.
Desde que se instituyó la sede episcopal de Roma, los fieles, y en mayor
medida los emperadores cristianos, fueron donando a la Iglesia
romana cuantiosos bienes territoriales, algunos de ellos constitutivos de
importantes extensiones de terreno. Estas posesiones, más otras de carácter inmueble,
vinieron a integrar lo que se conoció como Patrimonio de San Pedro, y estuvieron
diseminadas por toda Italia e incluso fuera de ella. Su administración, aunque
no convirtió inicialmente a los papas en jefes de Estado, les confirió no obstante auténticas
prerrogativas civiles y políticas reconocidas por la Pragmática
Sanción de 554 promulgada por el emperador Justiniano I
(una vez que, tras la conquista de Belisario,
Roma volvía a estar bajo la soberanía de los emperadores, tras el interregno hérulo
y ostrogodo),
entre otras la de poseer una fuerza militar que llegó a constituir un
respetable ejército puesto en acción en múltiples ocasiones, en no pocas bajo
el mando del propio pontífice-caudillo. Por otro lado, muchos de los papas
procedían de las clases dominantes romanas y ejercieron simultáneamente el
cargo episcopal y el de gobernante civil de la Ciudad Eterna. Tal fue el caso
de Gregorio I Magno (590 – 604), hombre avezado en el
desempeño de funciones políticas pues había ostentado anteriormente el cargo de
prefecto de la propia ciudad (prefectus Urbis) y pertenecía a una familia de patricios
romanos.
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